viernes, 11 de diciembre de 2015

Quizá eso sea el amor

Yo te miraba, nervioso, inestable, agrandado, un poco insoportable, pero a mi me gustaba esa idiotez indiferente que tenías con el mundo, ese egocentrismo histérico que me llamaba a acercarme a vos. Me mirabas de reojo pero yo igual seguía inmovil, sin pestañar, sin dejar de imaginarme lo que podría pasar si tuviera el coraje de hablarte o si tuvieras un mínimo grado de simpatía como para acercarte. Me mirabas sin intenciones de venir hacia mi, Parecías arrogante, lo que yo nunca hubiera querido, ni lo que me hubiera atraído,  pero en todo eso que me aterraba tenías algo que me gustaba, que me espantaba y me derretía. No esperaba que me mires fijamente, estaba claro que eras débil,  pero de todas formas yo te observaba, y vos ahí entre todos con aires de superioridad .Realmente quería matarte o matarnos de amor.  Tal vez eras tan distinto a mi, dos polos contrarios, opuestos que quizá llegarían a complementarse. Se notaba desde acá  que eras agrío,amargo, un limón fulminante... pero para mi bañado en chocolate. Me autoconvencí de que había nacido para desobedecer, entonces me desobedecí a mi misma, rompí mis reglas y paso a paso fui acercándome a vos, tal vez eras un arma de fuego que me iba a disparar y moriría antes de que pueda alcanzarte pero prefería correr ese riesgo. Notaste que vos eras el destino de mis pasos y yo noté tu cara de "ganador", tus aires de importancia me causaron ternura. Mientras me acercaba mi cerebro procesaba todas las alternativas posibles de excusas aceptables para sacarte un tema de conversación, algo que te diera revancha. me sentía infantil y fuerte a la vez, estaba siendo incoherente,  y valiente, demasiado ilógica  y un poco caprichosa pero el desafío me divertía.  Entre tanta música y tanta gente llegué  a vos, ya había estudiado uno por uno todos tus movimientos, tus expresiones,  tus gestos, ibas a perder el juego.Te adelantaste a mis hechos y te paraste enfrente mío, te miré me miraste, por un segundo nuestras miradas conversaron. Vos y yo eramos ese encuentro, ni más  ni menos. Me ganaste y me tiraste una frase desafiante. No mi amor, no iba a caer en tus redes. Me dijiste tu nombre,  me pareció demasiado dulce para lo que vos eras. Nuestras bocas empezaron a bombardearse  con palabras que querían guerra y no una conversación, claramente nos estábamos entendiendo. Me invitaste a bailar, te dije que no mientras hacia lo opuesto,  la canción nos movía, vos me hacías una sonrisita de picardia que me caía mal pero un poco me enloquecía. No iba a caer en tu tentación, no ibas a flecharme tan fácilmente, dabas truco y yo retruqueaba tu juego. Mi corazón se aceleraba pero yo mantenía la calma, no iba a permitirme mostrarte lo que me estabas causando. Me pediste que te acompañe a fumar un cigarrillo, pensé en que era la peor excusa, patética pero útil. Salimos y la luna brillaba compitiendo con tu sonrisa. La música era un fondo agradable que mal acompañaba la situación. Charlamos de nuestros pasados, nuestros presentes y nuestros posibles futuros. Me fijé en tus manos que eran tan frías como tu mirada, eran de esas manos que inspiran a ser agarradas fuertemente y te provocan dolor.Siempre tuve la rara costumbre de fijarme en la manos de las personas, no me preguntes por qué te dije, te reÍste,  nos reímos los dos.
Vos querías robarme un beso,  yo quería robarte el corazón,  ni vos estabas dispuesto a  quererme ni yo estaba dispuesta a sufrir por vos. Pensé en que podiamos llegar a odiarnos con amor, o a amarnos con odio... o simplemente ninguna de las dos.La noche seguía ahí arriba, y nosotros ahí abajo, los dos tan solos pero unidos por un cielo en común .  Fueron volando las horas y con la luna lo nuestro se extinguió, nos prometimos todos los soles pero sólo nos dimos estrellas. Todo eso había sido para mi una secuencia de cosas hermosas; vos, yo y la luna perfecta combinación. Con mezcla de maldad y total impunidad me abrazaste, yo te acaricie arrepintiendome y después cada uno se fue sabiendo que íbamos a volvernos a ver. te pensé antes de dormir preguntándome hasta cuando te seguiré pensando.


Chari Ahumada





3 comentarios:

  1. Muy lindo! Me hice un blog hace poco y no entiendo mucho cómo se difunde y cómo se buscan otros para leer, pero caí acá y me gustó mucho,así que te dejo el mío http://cuandomedesbordaunvacio.blogspot.com.ar/ Saludos!

    ResponderEliminar